
Soy un hombre sin atributos;
esencia de la nada, del acompasado
oleaje de pasiones resguardadas.
En lo profundo del silencio,
de la admiración y el deseo.
Soy la noche,
llena de lujuria que alumbra mi espacio,
y de la fantasías que llegan al rincón de la
habitación para cohabitar,
en los profundos sueños de la carne trémula,
de la insaciable forma de ser un hombre sin atributos.
