domingo, 20 de septiembre de 2009

Visiones

Tuve la sensaciòn de sentir esa piel en mis manos,
de quedar en un estado de èxtasis, alñ momento en que
se levantò su playera y pude ver su bpiel blanca: Era blanca, tierna, ojos pìcaros y un deleitable culo de niña precoz, la media hora en que me delito me dejò extasiado.
Gracias, nena.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Siento tu cuerpo

Sentí tu presencia, quedé encantado y seducido al verte sentada,
tan placenteramente: los brazos descubiertos,
tu sonrisa, las piernas cruzadas, el movimiento de tu cabeza, el cabello castaño, todo convergió en un deseo, esperando que mi sueño me llevara hasta tu sitio, ahí pude constatar el sabor de tu piel, el olor de tus pies, cuando de manera cariñosa te besaba los dedos largos, con aquel barniz que dejaba de ver parte del color de tus uñas rosadas, abriendo mi boca y metiéndolos uno a otro, sintiendo el cariñoso movimiento de ellos, la mano derecha auscultando tu ombligo, y en mi mente gimiendo el nombre de Era, ¡oh, Era! vente en mi, vente, orina sobre mi cara, que tus vellos púbicos caigan en mi boca para saborear ese rica grupa, esa caverna que engancho con mi lengua toda la pasión inacabada. Ese ano y tus nalgas que las lamo como perro en brama a su perra. Era vente en mi que yo me vendré en tu

sábado, 12 de septiembre de 2009

Regreso a mi mente


Llego a mi habitación y encuentro todo en el sitio donde lo deje dejé.

mi vista se guía hasta donde se encuentra tu retrato, es ese recuerdo que me queda, cuando todavía podía entrar a tu habitación y hablar, decirte, sabes Era, este momento fue genial porque capte un mundo interno tuyo, que solo yo podía sentir y ¡zas!- decía con una expresión de asombro- Era en su apogeo de musa, de modelo, donde te sentabas, te observaba, sentía ese cruzar de piernas, abrirlas, y buscarte de manera clandestina, como si fuéramos a desnudarnos en esos momentos y comenzar a besarnos, mis manos entrando y saliendo debajo de tu calzón rosa claro, mientras nuestras bocas se lengüeteaban consumiéndonos en medio de sudor y semen que corría por nuestros órganos, mis labios acariciando tu pezón, y parte de tu seno, era sensual, bello, era un arte de encontrarnos y terminar recargados en la puerta de la habitación fusionando nuestros labios, los vaginales con esta boca que todavía guardo tu especial olor a sexo, pero que decir de tu ano, que hasta ahora sigue siendo mi deleite.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Deseos clandestinos, sueños permanentes del Yo interno

Mientras escribía, pensaba, hacía pausa y se comenzaba a masturbar : su mano tomaba el miembro erecto, lo manipulaba con gusto, “arriba, abajo, se abría de piernas y veía fijamente la imagen de Era dentro de la habitación, veía el rostro de Era, le daba vida. A su alrededor: libros, cuadros de fotos , enseres de todo tipo. .Respiraba profundo y tenía frente así las piernas delgadas y alargadas de su fantasía, los dedos de los pies largos acariciados con la sensación de vida, de ese incontenible deseo, los masajeaba, se los metía a la boca, la palma de sus pies era lamida, le ponía crema de fresa y la saciaba con la lengua, una y otra vez; la boca se abría y cerraba, mientras la mano izquierda entraba por el encaje y borde del calzón rosa claro, para con el dedo masajear su vagina, el orificio anal, de tal forma que no cesara, calmado, sereno, mientras su pasión lasciva crecía cuando veía el rostro de ella contorsionado en cada embestida con el dedo índice, de su boca de el balbucean palabras: Eres mi satisfacción por ser sensual, deseosa, misteriosa, agradable, y esa mirada de Cleopatra que daba la locura total.
Mantenía su discreción frente de ella, la mirada era la clave, la mirada era el medio de comunicación, sus ojos claros irradiaban algo… que dejaba un gusto por ella.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Felicidades Pera

Me gusta de Pera su silencio,
que es fotogènica, sensual, buena onda,
me caes bien, Pera.
Te mando un abrazo y felicitaciones porque eres
una mujer de lucha y superaciòn, ademàs de inteligente.
Herencia de tus papàs

viernes, 21 de agosto de 2009

Vagar con las fantasìas

Vagabundeando en la ciudad de la Esperanza

Cuando caminas por las calles de tu ciudad, te sientes raro, una rareza que no la comprendes. Ves la policía, represiva, las notas de los principales diarios de circulación, te sientes enfermo: Imágenes dantescas, narcotráfico, robos, desempleo, contaminación, medio ambiente cloaca.
Sigues caminando, te gana los deseos de voltear a ver un culote, ese movimiento ondulado de nalgas de alguna señora que lleva el vestido, quizás flojo, o pegado, te conviertes en un mamífero en celo, te entran los deseos de parafilias, las patologías dirán los psicólogos entonces la vas siguiendo, te la imaginas como te gustaría tenerla: empinada, tomándola con aquellas ganas, manoseando antes de desnudarla, besándole, lamiendo su ano, el orificio sagrado, como tú le llamas, la penetración por los tres lados: oral, vaginal anal, antes de venirte, disfrutarse los dos, hacerlo en algún hotel de mala muerte, ó quizás en algún baldío, para ponerle más acción, más acá, y volteas la vista, de repente te estás tocando tu miembro y descubres que hay erección. La tarde cae a plomo como los rayos del sol, quieres un café, pues eres A.A. anónimo, bien anónimo. Tan anónimo que ingresas a una de esas tiendas de tipo americana, compras un café. Cerca de ahí se encuentra un parque, donde los ficus y laureles de la India son la última vertiente de un país desertificado, selvas de concreto, de asfalto, de nubes de smog, la maravilla del siglo de la industrialización, vehículos de ensueño para que tantas masas de cabrones se queden hipotecados hasta con los nietos, pero el carro, símbolo de poder, prestigio y dinero, el fetiche aceptado por las sociedades de consuma bestial. Finalmente te sientas en la banca, de tu mochila sacas un libro de Vintilia Horia, comienzas a leer el último capítulo… así, una hora quizás, la imagen de aquella mujer que la seguiste hasta que abordó el colectivo, zapatillas de tacón, vestido beige, escote, media morena, quizás morena clara, el lugar idóneo para empezar a masturbarte, en el lugar de siempre, bajo el inmenso árbol, traído de la India, la mano sube y baja, por minutos, por segundos, los 3/4 de pie, se muestran en todo su esplendor, para dejarte exhausto, lleno de vida, de ver el rostro de la mujer encantada por tu fantasía. Una mano bañada, parte de tu playera, la limpias, descansas un rato, ya es de noche, las horas se acumularon después de un día de caminar y caminar…

domingo, 16 de agosto de 2009

Fuente de Inspiración


Seguiré tus pasos,
me perderé con ellos.
Entonces ya juntos,

Besaré tu cuerpo
semidesnudo,
mi lengua rafagueará

tus dedos largos, subir y bajar
hasta alcanzar esos muslos tan divinos,
restregar mis labios
sin prisas, lamiendo tus orificios virginales,
pronunciando tu nombre: ¡Esperanza!,
dame el néctar que brota de esa vagina
apabullada por la lascivia de mis manos,
donde el dedo índice entra y sale, igual
que en tu rico trasero.

llena mi rostro de tu líquido,
que mis labios y boca
están sedientos de ello.